viernes, 27 de junio de 2008

A por ellos, oe!


Se acabaron los chistes. Ya no tiene gracia la bromita de que "nunca pasamos de cuartos". La Roja ha roto el maleficio y vestida de un eufemístico dorado (amarillo de toda la vida) devolvió la ilusión a aquellos que ya hacíamos planes para ir el domingo a la playa (porque estaba claro que a la final no llegamos ni de broma).

En una segunda parte magistral, España dio lecciones de buen juego a unos rusos atónitos que tras el gol de Xavi empezaron a pensar que en España, además de paellas, hacemos buen fútbol.

En la memoria ya guardamos las lágrimas de Villa confundidas con la lluvia, los pases magistrales de Fábregas, la alegría de Silva, los guantes de Casillas, el semblante comedido de Aragonés, el abrazo recatado de los Príncipes, los puños en alto de la Vicepresidenta y la emoción desbordada de la afición. Quedan menos de 48 horas para el país se vuelva a paralizar frente al televisor. El domingo, expectantes, esperaremos a que el sueño se cumpla.

De vuelta a casa, dos adolescentes nerviosas caminan a mi lado. ¿Huelo mucho a cerveza?, pregunta una. ¡Qué va!, le dice la otra, tú no te preocupes que hemos ganado y seguro que tu padre ni se entera. Oye, ¿qué te vas a poner el domingo?. La camiseta roja, responde, es la que me da suerte.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola chica!

Me encontre a Marcos Pita por Cuatro Caminos esa noche, ya me contó que estuvisteis viendo el partido ;-)

Agregada quedas

Saludiños!

Unknown dijo...

un poco abandonadillo veo esto...
bicos. reb